Los aerogeneradores y las placas solares han modificado el paisaje del campo y han impulsado el progreso en muchos municipios. La instalación de plantas de energía renovable se está convirtiendo en un claro elemento dinamizador de la economía de numerosas poblaciones, en su mayoría rurales. El municipio aragonés de La Muela, a 20 kilómetros de Zaragoza, es una buena muestra. Su población ha pasado 1.000 habitantes a 4.200 en sólo ocho años, gracias al impulso que ha experimentado su economía por la implantación de un parque de energía eólica.

El fuerte viento que caracteriza esta zona se ha convertido ahora en una ventaja. Existen cerca de 600 aerogeneradores instalados en su término municipal. Más de la mitad, 400, están en terreno municipal; el resto pertenece a propietarios privados, que perciben entre 150.000 y 240.000 euros anuales, en función de la productividad, por cada unidad ubicada en su terreno. Algunos vecinos cuentan hasta con 19. Además, pueden utilizar el terreno que rodea los molinos para labranza y para el ganado.
Cortesía de: Energías Renovables by: B&T